¿Quiénes somos?
Un equipo de mujeres con muchas ganas, mucho corazón… y alguna que otra locura compartida.
En Betifarma no solo encontrarás medicamentos, cremitas o tiritas. También te vas a encontrar con nosotras: cinco mujeres diferentes pero con algo en común —nos encanta cuidar. Cuidar de ti, de tu salud, de tu familia y de que tu paso por la farmacia sea lo más agradable posible.
Desde pequeña, siempre me ha fascinado la química, los experimentos y el mundo de la ciencia. Recuerdo pasar horas investigando, mezclando ingredientes y maravillándome con las reacciones que se producían. Esta pasión me llevó a empezar a estudiar Farmacia en Vitoria, mi ciudad natal, pero pronto sentí que necesitaba más. Por ello, decidí trasladarme a Madrid para cursar la doble licenciatura en Farmacia y Nutrición y Dietética, buscando una formación más completa y acorde con mis inquietudes.
Tras finalizar mis estudios, trabajé en dos oficinas de farmacias en Madrid, donde tuve mi primer contacto real con la farmacia comunitaria. Fue en ese momento cuando descubrí mi verdadera vocación: ayudar a los pacientes, asesorarles y mejorar su calidad de vida. Esa satisfacción de poder marcar una diferencia en la salud de las personas me confirmó que había tomado el camino correcto.
Con el tiempo, di el salto a la industria farmacéutica y desarrollé mi carrera profesional en distintos laboratorios. Así pude darme la oportunidad de poder vivir en diferente provincias. Fue una etapa enriquecedora que me permitió adquirir una visión más amplia del sector y conocer en profundidad el proceso de desarrollo y comercialización de medicamentos. Sin embargo, mi vida dio un giro cuando fui madre.
La maternidad me hizo replantearme mis prioridades, volver a los orígenes y a la tierra que me vio nacer. En ese momento, surgió la posibilidad de gestionar la farmacia de Briviesca, un lugar que siempre ha tenido un significado especial para mí. Había pasado gran parte de mis veranos y fines de semana de infancia allí, por lo que sentí que era el destino perfecto para combinar mi pasión por la farmacia con mi deseo de estar cerca de mi familia. Además, mi madre es de Los Barrios de Bureba, un pueblo a solo 10 km de Briviesca, y aún tengo mucha familia allí, lo que hizo que esta decisión fuera aún más especial. No lo dudé y tomé las riendas del negocio.
Hoy, puedo decir con orgullo que fue la mejor decisión que he tomado. Dirigir la farmacia me permite ofrecer un servicio cercano y de calidad a la comunidad, seguir aprendiendo cada día y, sobre todo, sentir que estoy en el lugar donde realmente pertenezco. La satisfacción de ayudar a los demás y contribuir al bienestar de mis pacientes es, sin duda, lo que me motiva a seguir adelante con ilusión y compromiso.
El mejor equipo
Juntas formamos Betifarma, un lugar donde queremos que te sientas bienvenido, bien atendido… y como en casa. Porque más allá de los medicamentos, aquí lo que más importa son las personas
Amaia – La jefa del caos ordenado
Farmacéutica titular, madre de tres y energía pura. Es la que va siempre a mil, la que tiene mil ideas, mil cosas empezadas… ¡y la que consigue que todo funcione! Sincera como pocas, muy cercana y con una sonrisa que engancha. Amaia no para nunca, pero siempre se detiene cuando alguien la necesita. Vive la vida a tope y quiere que Betifarma sea una farmacia que no se conforme, que siempre vaya un paso más allá. Si hay alguien con ganas de mejorar y hacer las cosas diferentes, es ella.
Berta – La brújula de la farmacia
No sabemos cómo lo hace, pero Berta siempre sabe dónde está todo. Y cuando decimos todo… es TODO. Desde el tarro de crema perdido en una caja hasta el encargo de la señora del martes pasado. Tiene un don de gentes natural, esa chispa que hace que todo el mundo se sienta bienvenido. Es divertida, resolutiva, amante de los gatos (¡ojo si le mencionas uno, porque se le ilumina la cara!) y lleva tanto tiempo en la farmacia que, sinceramente, sin ella estaríamos perdidas.
Ana – La mente ordenada con corazón grande
Si Betifarma fuera un armario, Ana sería ese estante perfectamente doblado, etiquetado y con olor a limpio. Es exigente, muy meticulosa y le gusta que todo esté en su sitio, pero también es cercana, comprensiva y siempre dispuesta a ayudarte con una sonrisa tranquila. Se nota que conoce la farmacia al dedillo: productos, rutinas, rincones… ¡no se le escapa nada! Tiene debilidad por la zona infantil, que cuida con mimo, y es una experta en productos de higiene íntima. Ana es el equilibrio perfecto entre la cabeza y el corazón del equipo.
María – La calma entre las prisas
Nuestra última incorporación y ya parte fundamental del equipo. María es dermo lover total: le apasiona el mundo de la cosmética y se nota en cada recomendación que hace. Mamá de dos peques, es dulce, tranquila y tiene ese don especial para transmitir calma incluso cuando hay jaleo. Siempre con una actitud positiva, suma paz, sensibilidad y buen gusto a todo lo que hace.
Vero – Nuestra todoterreno de confianza
Versátil, alegre y siempre dispuesta. Vero es esa compañera que lo mismo te prepara un pedido online, que te ayuda con una duda de mostrador o te salva el día con una sonrisa. Tiene una actitud impecable, está en todo, y su forma de trabajar se nota: eficaz, resolutiva y cercana. Es de las que no se le escapan los detalles, ni los “gracias” que se ganan solas.



